El 5 de junio de 2003 terminó la concesión otorgada en 1968 a Europistas para la explotación de la autopista A-8. Desde las 00:00 horas del 6 de junio la gestión revirtió en las Diputaciones Forales de Gipuzkoa y Bizkaia.

En el caso de Gipuzkoa, la Diputación ha creado una Sociedad Foral, Bidegi, que ha asumido la responsabilidad de gestionar el tramo gipuzkoano. A su vez, Bidegi ha adjudicado mediante Concurso la explotación de su tramo a Bidelan, una empresa participada por Dragados, Asfaltos Naturales del Campezo y Serbitzu Elkartea.

Los objetivos de Bidegi en su nueva andadura son:

Todo ello gracias a la reinversión de los beneficios de explotación de la autopista en su propia mejora y desarrollo.